El Árbol de la vida.
Llueve
Me precipito en el espacio que me ofrece tu caverna tibia, oscura, complacida.
Exhaustivo, insolente, atrevido te recorro.
Exigente, entregado y poseído.
Por un tubo de cristal observo el nido
Y me adentro, a la señal de tu cuerpo que casi en agonía
Me ofrece tierra fértil.
Me complace echar semillas en tu vientre,
Pues no quiero mis semillas detenidas.
Mientras vienen tus olas y en reflujo se las llevan.
Y las veo partir quedando exangüe
En tu marea de espumas amarillas.
Ellas hablan, piden, gritan!
-Si te vas por favor no me abandones,
Cual guijarro tirado en bahías.
Y puedo ver como sonríes y las calmas.
Adentrándolas… recogiéndolas.
A la luz de la luna en esta noche
Hago un fuego que encienda en brasas a mi cuerpo
Para arder en tu espesura y consumirme.
Atrapando con mi boca tus perfumadas agonías.
Bebiendo cada gota de tu vino.
Explotando, tantas veces como pueda.
Entregándote lento y repetido sembradío.
Pues deseo ver creciendo dentro tuyo

Poesia y pintura, tema El árbol de la vida, Acrílico, sobre madera "Expulsión" de Ana Conti
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